Si bien, abril del 2017 será recordado en la historia contemporánea de Venezuela como el mes de inicio de un gran movimiento de desobediencia ciudadana, destinado a cambiar el curso político del país, es muy probable que pase por debajo del radar de los tiempos el hecho que durante esos treinta días se alcanzó la cifra de 300 mil muertes violentas de la era chavista.

En estos años de revolución resulta complicado compilar y mantener registros estadísticos de la realidad venezolana, básicamente porque los órganos oficiales han dejado de publicar cifras de manera deliberada y planificada.  En el caso de la violencia, sin embargo, el país ha tenido la fortuna de contar con organizaciones no gubernamentales, tanto nacionales como internacionales que han asumido el reto de no permitir la invisibilización del problema más complejo y difícil de resolver que tenemos como sociedad.

Gracias a ello, y a la colaboración de mucha gente, que de manera anónima suministra información confiable y verificada, se ha podido levantar una estadística que nos muestra el aterrador panorama de la violencia homicida en Venezuela.

1999, primer año de gobierno del presidente Chávez, cerró con una cifra roja de 5968 homicidios, equivalente a una tasa de 25 muertes por cada 100 mil habitantes.  Para la época, correspondía a 16 muertes diarias en todo el territorio nacional, número que ya despertaba preocupación, pues era la consecuencia de políticas públicas de seguridad ciudadana mal diseñadas y aplicadas, de un déficit importante funcionarios y equipamiento policial y un retardo procesal en el sistema de enjuiciamiento criminal traducido en creciente impunidad.  En el año 2000 se practicaban alrededor de 87 detenciones por cada 100 homicidios cometidos, según cifras del entonces Cuerpo de Policía Judicial.

Así, llegamos a abril de 2017 con un total acumulado durante 18 años y 4 meses de 300.080 homicidios, con una tasa de 96 por cada 100 mil habitantes, materializada en unas 79 muertes violentas al día.

Como promedio, la violencia homicida en Venezuela ha exterminado a 45 personas diarias durante 6690 días consecutivos.

Para seguir con los números, la violencia venezolana ha producido alrededor de 3 heridos por cada homicidio y ha dejado aproximadamente 200 mil niños huérfanos en todos estos años.  Adicionalmente, la edad del 70% de las víctimas está entre 14 y 21 años, así como la de los victimarios, que oscila en ese mismo rango.

En relación a las características de la violencia en el país, El Observatorio Venezolano de Violencia destaca en su informe de 2016 varios elementos, entre ellos; el delincuente y las policías se han hecho más violentas, se utiliza armamento de mayor poder, el incremento de homicidios múltiples, el crecimiento del sicariato, amateurismo en la comisión del delito, la aparición del delito por hambre y el linchamiento, entre otros, perfilan un deterioro generalizado en el tejido social e institucional, convertido en impunidad y corrupción.

Como muestra, en el año 2016, solo se realizaron en promedio 11 detenciones por cada 100 homicidios y se estima que, de ellas, 2 personas terminaron condenadas.  Estamos ante cifras de impunidad que sobrepasan el 95%, esto sin incluir otros delitos de menor violencia.

Abordar la complejidad que se teje detrás del problema de la violencia en Venezuela requiere izar el nivel de consciencia de todos los ciudadanos, porque el esfuerzo para resolverlo es escalarmente más grande que aquel necesario para componer la economía, esto solo por mencionar uno de nuestros males.  Lamentablemente, hemos normalizado como sociedad el tema de la seguridad ciudadana y hemos terminado adaptándonos a reducir nuestros niveles de calidad de vida y cediendo espacios al hampa.  Está llegando el momento como nación de confrontarnos con nuestros demonios y ponernos a la altura de las exigencias, si de verdad queremos dejar un país de bien para nuestros hijos y nietos.  No hacerlo ahora es terminar de entregarnos a la delincuencia que nos gobierna.

Como muestra, en el año 2016, solo se realizaron en promedio 11 detenciones por cada 100 homicidios y se estima que, de ellas, 2 personas terminaron condenadas.  Estamos ante cifras de impunidad que sobrepasan el 95%, esto sin incluir otros delitos de menor violencia.

Abordar la complejidad que se teje detrás del problema de la violencia en Venezuela requiere izar el nivel de consciencia de todos los ciudadanos, porque el esfuerzo para resolverlo es escalarmente más grande que aquel necesario para componer la economía, esto solo por mencionar uno de nuestros males.  Lamentablemente, hemos normalizado como sociedad el tema de la seguridad ciudadana y hemos terminado adaptándonos a reducir nuestros niveles de calidad de vida y cediendo espacios al hampa.  Está llegando el momento como nación de confrontarnos con nuestros demonios y ponernos a la altura de las exigencias, si de verdad queremos dejar un país de bien para nuestros hijos y nietos.  No hacerlo ahora es terminar de entregarnos a la delincuencia que nos gobierna.

@seguritips

http://runrun.es/opinion/316238/los-300-mil-homicidios-de-la-era-chavista-por-alberto-ray.html

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– Alberto Ray – 5-7-2017