¡No es tan difícil como parece! 

  1. La desobediencia debe ser generalizada y simultánea. La desobediencia de unos cuantos no es desobediencia, sino rebeldía, y no trae consecuencia alguna.  En cambio, cuando la desobediencia es generalizada, es decir, en múltiples lugares de cada ciudad importante, entonces es efectiva y demoledora.  Con aproximadamente 500.000 personas bien organizadas en todo el país, es más que suficiente para lograr el efecto generalizado que se busca.  Es importante que la desobediencia se active de forma simultánea, en todas partes, a fin de que el Régimen no tenga la capacidad de reprimirla.
  2. La desobediencia debe ser organizada. La desobediencia requiere que cada persona asuma una función específica, acorde con sus afinidades y capacidades.  Unos en propaganda, otros en operaciones, otros en los grupos de legítima defensa, otros en logística y así sucesivamente.
  3. La desobediencia debe ser jerárquica. A diferencia de la estrategia electoral, en la cual la gente se distribuye horizontalmente, la desobediencia requiere de una estructura jerárquica y piramidal, donde exista un jefe para cada función y un jefe en cada zona, así como un único organismo a nivel nacional que planifique, convoque, y coordine la desobediencia.  El jefe no se impone arbitrariamente, sino que es elegido libremente con el consentimiento de la mayoría; pero una vez escogido, debe respetársele el mando que se le ha otorgado.
  4. La desobediencia debe ser pacífica, pero debe incorporar el derecho a la legítima defensa. La desobediencia debe ser llevada a cabo de forma pacífica, pero cuando la Sociedad Civil es agredida arbitraria e injustamente, tiene todo el derecho a defenderse.  Recomendamos replegarse ante los ataques de los cuerpos de seguridad, sobre todo porque éstos tienen una mayor capacidad ofensiva; pero, en cambio, sugerimos defenderse ante las agresiones de los grupos irregulares del oficialismo, sobre todo cuando se tiene superioridad de condiciones.
  5. La desobediencia debe ser no solamente civil, sino además ciudadana. El Artículo 333 de la Constitución establece que si la Carta Magna es violada «todo ciudadano, investido o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia».  Esto significa que no solamente los civiles están obligados a restaurar el estado de Derecho, sino también todos los demás ciudadanos, uniformados o no.
  6. La desobediencia debe ser oportuna. La desobediencia es dinámica, se construye con el trabajo y el compromiso de todos, se diseña con los aportes que puede hacer cada quien.  Para llevarla a cabo, primero se deben cumplir las condiciones arriba señaladas; luego se puede fijar el día, la hora y el mecanismo concreto de la desobediencia.  Ha habido numerosas ocasiones que han justificado la aplicación del Artículo 350, como por ejemplo, el fraude cometido por el oficialismo el 15 de agosto de 2004 o la violación flagrante a la voluntad popular al establecer por la vía de una enmienda lo que ya se había desaprobado en el referéndum para la reforma de la constitución, pero las condiciones no estaban dadas para convocar la desobediencia, puesto que la gente no se había organizado.  De allí la necesidad de organizar cuanto antes redes de desobediencia en toda Venezuela.

Una de las razones de que las marchas no funcionen y resulten reprimidas es que hay que pedir permiso para marchar y el gobierno siempre sabe dónde y cuándo es la marcha.  En este caso, deben estar totalmente ausentes del momento en que todo se va a iniciar y como dije, debe ser simultáneo y sostenido en todas partes.

Las convocatorias a concentraciones públicas de la MUD, fueron otro grave error.  Tan grave como: «GUERRA AVISADA NO MATA SOLDADO»

<Mariana Azpurua

Fuente: https://www.facebook.com/mazpurua/posts/10156967252379647

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