Créanme, no miento, se miden por centenares de miles los muertos imputables al régimen.  No me refiero solamente a aquellos héroes de la patria que como Neomar Lander y 130 más, fueron vil y públicamente asesinados a inicios del año pasado, por un régimen cuyo único objetivo es mantenerse en el poder a cualquier precio.  La estrategia inspirada y orientada por Cuba de empobrecer al país para controlar el poder, de cerrar las empresas y hacernos a todos pobres, de que la inflación se lo trague todo, obligando a muchos a migrar en búsqueda de alimentos y de calidad de vida, es parte del plan macabro.  Esos ancianos que mueren haciendo cola en un banco para cobrar una pensión, o los niños que fallecen por hambre, los que se suicidan por el desespero, los que mueren por falta de medicinas, esos muertos están sobre la espalda de este régimen asesino.

Dijo Delcy Rodríguez, quien funge de vicepresidenta de la República, “La revolución es nuestra venganza por la muerte de nuestro padre”.  Qué pelada estás Delcy Eloína, el cambio y la transformación que queremos es por amor al país y no por venganza.   Más aún, ¿venganza contra el pueblo que muere de hambre?, ¿cuándo el pueblo asesinó a tu padre?

Es frecuente que algunos, al pensar en los muertos del régimen, solo se detengan en los nombres de los héroes de la patria, en esos chamos que brindan sus vidas en manifestaciones de calle por amor y no por venganza.  ¿Te enteraste Delcy Eloína?, por amor y no por venganza.  En esa cuenta, junto a Neomar Lander, que antes cité, hay muchos otros como Juan Pablo Pernalete, David José Vallenilla y Paul Moreno.  Pero los héroes de la patria no son los únicos, allí están los más pequeños, los que representan el futuro, los bebés, los neonatos, son miles ya los que mueren poco luego de nacer, mientras paralelamente se incrementa la mortalidad materna.

En el otro extremo de la vida están los ancianos.  El pasado febrero recuerdo que tres ancianos jubilados, que tuvieron que soportar varios días de kilométricas colas para cobrar su pensión en los bancos, fallecieron: Rosendo Villalobos Rodríguez y Arnaldo Segundo Medina, en el Zulia, mientras que Jesús García moría en la tierra natal de Chávez.  También en esa cuenta está un desnutrido indigente que murió de inanición hace poco tiempo atrás, luego de “durar varios días suplicando desesperadamente por comida, en las proximidades del terminal de pasajeros de Barquisimeto”.  Y qué decir del muchacho venezolano que hace pocos días perdió la vida instantáneamente en Colombia, tras lanzarse bajo un camión en marcha, mientras caminaba con su hermana y un grupo de inmigrantes hacia Ecuador, “se sospecha que la situación de presión que vivía el joven lo empujó a tomar esa fatal decisión”.  Otro en la cuenta del régimen.

Hoy no sabemos cuántos mueren por enfermedades ya superadas en el mundo, de las cuales ya casi nadie muere en el globo terráqueo, mientras en nuestro país son numerosos los fallecidos por sarampión, difteria y paludismo.  Esos muertos son del régimen, como son aquellos que integran el 15 % de incremento de fallecidos por cáncer,  según informe que la semana pasada presentó la Sociedad Anticancerosa de Venezuela.  El valiente diputado José Manuel Olivares, esta semana expuso cifras de pacientes fallecidos por enfermedades renales, hemofílicas e intestinales, cifras espantosas.

Otros números incalculables son los de fallecidos por hipertensión arterial producto de la angustia por la inseguridad alimentaria, física, familiar y jurídica, la persecución y la zozobra en la que el gobierno nos mantiene, o la incertidumbre con la que viven los venezolanos en la diáspora.  En estos días lloré la muerte de un amigo por hipertensión arterial y luego infarto, lloré de indignación e impotencia, él falleció fuera del país en residencia temporal, pero sometido a la incertidumbre de la diáspora y a las nefastas noticias que le llegaban de Venezuela.  Ese y todos esos muertos pesan sobre las espaldas de quienes hoy están ilegal e inconstitucionalmente al frente del poder.  Pronto habrá justicia, pagarán.  No quiero venganza al estilo de Delcy Eloína, reclamo justicia como lo exigen la democracia y la libertad.

PACIANO PADRÓN
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Fuente:
ESTOS MUERTOS SON DEL RÉGIMEN
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Hoy 26-6-2018 a las 16:15
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