La protesta es la expresión del poder soberano.

¡Alerta! Negociaciones en México se ponen críticas.

En nuestro artículo del mes pasado comentamos que, en las negociaciones que se están realizando en Ciudad de México, ni los representantes del gobierno legítimo (Juan Guaidó) ni los representantes de la usurpación (Nicolás Maduro) tenían nada que ofrecer a la otra parte. Los Usurpadores solicitan que se les reconozca como Gobierno Legítimo y que se les suspendan las sanciones internacionales. Los del Gobierno Legítimo solicitan elecciones limpias presidenciales, parlamentarias, regionales y locales.

En las reuniones de esta semana, los representantes de Maduro plantearon dos nuevas solicitudes que sorprendieron a todos los analistas de la actual política venezolana. Y no mencionaron qué estaban dispuestos a conceder a cambio.

La primera de las nuevas solicitudes consiste en que se acepte a Alex Saab como miembro de la delegación de la usurpación. Esta curiosa solicitud debe haber sido discutido, pero no sabemos qué se acordó. La segunda consiste en declarar que el Esequibo es parte de Venezuela desde se constituyó en los territorios que comprendían la Capitanía General de Venezuela en el Imperio Español. Esta propuesta fue aprobada, me imagino que por unanimidad. No me imagino que pueda haber algún venezolano que no esté de acuerdo con esa declaración.

Lo intrigante es el porqué de estas dos solicitudes. Una por absurda y otra por evidente sin ser necesario declararlo en esta instancia. Debemos entonces conjeturar sobre sus significados.

La solicitud de incorporar a Alex Saab a esta mesa de negociación debe ser una trata más de todas las que la usurpación ha usado para posponer o evitar la extradición de Saab a los Estados Unidos. Demuestra la desesperación de todo el que quedará expuesto ante la justicia de ese país si el señor Saab es interrogado.

La solicitud sobre el Esequibo es la que encienda las campanas de ALERTA. Que los representantes del gobierno legítimo en esta negociaciones y todos los demás venezolanos tengamos bien claro que, si de alguna manera se reconoce la legitimidad de la Usurpación, Nicolás Maduro podrá reactivar el Acuerdo de Ginebra 1966 en el que las partes (Venezuela y Guyana) acordaron resolver el conflicto bilateralmente con la intervención de un árbitro designado por la ONU.

En la presentación que hizo el macabro Jorge Rodríguez, Presidente de la Ilegítima Asamblea Constituyente y Jefe de la delegación de Maduro, dio a entender que al firmar un preacuerdo los representantes de Guaidó están reconociendo la legitimidad de Nicolás Maduro. Así que ahora Maduro sí tiene algo que ofrecer para que los EE.UU. suspenda las sanciones y desista de extraditar a Alex Saab.

Así pretenden los Usurpadores que Maduro reactive el Tratado de Ginebra de 1966 y allí acuerde con Guyana que no solo es suya el Esequibo sino también nuestras áreas marítimas en el Océano Atlántico. Para gran satisfacción no solo de los Guyaneses, sino también de la Exxon-Mobil y de Joe Biden.

Aunque es solo una conjetura de mi parte, exorto a todos los políticos, analistas políticos e influenciadores y todos los que le tengan algún cariño a los venezolanos, que analicen este incomprensible comportamiento del artífice maestro del muribundo castrochavismo.

Mi temor no es el de perder el territorio que nos pertenece, sino del enorme sacrificio en vidas y sufrimientos que nos costaría defendiéndolo.

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